Los últimos cinco años le han enseñado al mundo que el liberalismo y sus consecuencias no es un destino inevitable, un «destino» o una trayectoria lineal, no estamos predestinados a ningún fin de la historia en particular y podemos triturar sus ídolos, blasfemar contra su pseudoreligiosidad progresista, negar sus valores, destruir sus referentes y difamarSigue leyendo «Sobre el Aborto en Estados Unidos de América.»